(VIDEO): Maribel pasó un martirio en hospitales que casi le cuestan la vida

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4 diciembre, 2017

CHALCO, Méx.- 4 DE DICIEMBRE DE 2017.-    Patricia vive un calvario después de que la operaron y le quitaron la matriz, después de lo cual fue mal diagnosticada con cáncer , además de sufrir un trato indigno por parte de médicos de hospitales  del ISSSTE en la Ciudad de México.

 

El pasado 28 de mayo del presente año, Patricia Vargas Guijarro, vecina de este municipio,  al presentar miomas en la matriz fue intervenida por el doctor Ernesto Galindo, en la clínica del ISSSTE de Ermita Iztapalapa “José María Morelos y Pavón”, quien al salir de operación le comentó a Patricia que la intervención había sido muy complicada ya que perdió mucha sangre, pero que afortunadamente había salido con bien.

La joven mujer de 48 años de edad, al salir de operación y pasar a su cama, se percató que le salía mucho líquido de la vagina presentaba un dolor intenso en el estómago, por lo que avisó a su médico el cual le refirió que era totalmente natural por la operación, pero que al caminar esto se le quitaría.

Cinco días caminando y sacando líquido estuvo dentro de dicho hospital en observación, ´pero las cosas no estaban tan bien, Patricia ya no podía defecar y el dolor incrementaba cada minuto que pasaba pero eso no les importo a los médicos quienes firmaron el alta para que la paciente se retirara a su casa.

A Patricia, ya descansando en su domicilio, los dolores no la dejaban, con temperatura de hasta 40 grados, por lo que fue su marido quien decidió trasladarla al hospital del ISSSTE ubicado en la avenida Ignacio Zaragoza, pero al llegar no la querían atender por lo que el marido al ponerse agresivo fue como salió una doctora y autorizó ingresar a Patricia.

Ya dentro del nosocomio, la mujer fue administrada con medicamentos para controlar el dolor, teniéndola ahí por varias horas ya que era el cambio de turno, fue entonces que la doctora Elizabeth Lima le comentó al médico que ingresaba a su turno que tenía que operar a la mujer ya que traía obstruido el intestino grueso, haciendo una laparotomía.

Patricia pensó que al salir bien de la operación los dolores se le quitarían, lo cual no fue así, siguió con los intensos dolores y ahora le había cortado un fragmento de intestino ya que se estaba pudriendo, sus martirios no quedaron ahí, días después de la recuperación la doctora Jacome le dijo a Patricia que lamentaba mucho informarle pero que padecía cáncer.

Dicha noticia destrozó más a la paciente, quien ahora después de todo lo ocurrido recibía la noticia de que padecía cáncer, la herida le supuraba refiriéndoles los doctores que era normal después de la cirugía, teniéndola en observación por más de cinco días para después darla de alta a pesar de que seguía saliéndole el líquido por la vagina y los dolores no disminuían.

Patricia se fue a su casa pero no aguantó ni una noche ya que le empezó nuevamente la fiebre y el dolor, por lo que ingresó nuevamente al hospital por el área de urgencias, quedando hospitalizada, refiriéndoles después de que le practicaran estudios que ahora presentaba una infección en la sangre al ser portadora de una bacteria llamada Ecolín, quedándose internada en el hospital del ISSSTE de Zaragoza durante un mes.

Después de darle nuevamente de alta, al presuntamente notar mejorías, los médicos le iban a dar las fechas para que le practicaran las quimioterapias, fue entonces que por azares del destino salieron los estudios de patología los cuales Patricia los presentó con su doctora que solo dijo “Ay, ¿qué cree usted? No tiene cáncer, algo más de lo que se puede librar”.

Nuevamente fue dada de alta pero la llevaron de regreso al hospital ya que no podían controlar la salida de líquido, y al acudir nuevamente pero al hospital de Ermita Iztapalapa donde le volvieron a hacer estudios, le dijeron que efectivamente tenía un problema en un útero de donde se salía el líquido.

Al saber qué era lo que tenía, Patricia fue intervenía por el doctor Espinosa, en Zaragoza, para colocarle un catéter y fluyera el líquido, “Créeme que de todo lo que he vivido, esto fue lo más aterrador”, señaló Patricia al recordar el dolor tan intenso que sintió ya que le fue aplicado el catéter sin anestesia.

“Sentí los cortes del bisturí, escuchaba como tronaba mi carne, literalmente me amarraron entre dos doctores y uno más me colocaba el catéter, “recordó la paciente.

Saliendo de  la operación que duró aproximadamente 30 minutos, Patricia fue abandonada en el pasillo del hospital en una camilla hasta que llegara la ambulancia quien la trasladó nuevamente al otro hospital.

En días pasados, el catéter se le cayó al hacerle limpieza, por lo que inmediatamente acudió al hospital, pero al día de hoy que no se lo han podido poner nuevamente, estando en espera de cuando le den la cita o la quieran atender.

Este viacrucis es un ejemplo de la calidad de médicos, hospitales e instituciones tenemos y que miles de mexicanos viven todos los días, por lo que se le hace un llamado a las instancias correspondiente para que tomen cartas en el asunto no solo de este caso sino de las miles de personas que sufren al no tener un servicio de salud de calidad.

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