VIDEO: Tala clandestina y crimen organizado devastan bosques y montañas

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17 mayo, 2019

Integrantes del consejo de vigilancia de los Bienes Comunales de Amecameca han denunciado el incremento de la tala clandestina por parte de integrantes del crimen organizado oriundo de la comunidad de San Pedro Nexapa la cual ha dejado graves afectaciones en la zona y que siguen haciendo frente a pesar de la negativa de las autoridades para combatir este delito.

Durante más de 10 años, la tala clandestina en los parajes de los Bienes Comunales de Amecameca se había solapado y permitido, sin embargo, durante los últimos dos a tres años, la tala se ha incrementado considerablemente, por lo que la nueva administración decidió atacar este problema a pesar de la negativa de las autoridades.

Parajes como La Tijera, Herradura, Provincial y Candelero son de los lugares más afectados, donde los integrantes del consejo de vigilancia estiman un aproximado de 700 hectáreas que se encuentran en peligro.

“Los delincuentes solo llegan, ven el árbol más bonito, lo cortan y solo se llevan la parte que más vale, dejando todo el ramaje y la punta del árbol que se vuelve un peligro, ya que todo esto se empieza a secar y se vuelve combustible, si llegara a caer una llama en la zona tendríamos un incendio sin precedente que terminaría con nuestros bosques”, señaló la licenciada Griselda Castro Bonilla, quien es la segunda secretaria del consejo de vigilancia de los Bienes Comunales de Amecameca.

Durante un recorrido que este medio de comunicación realizó por la zona devastada, se pudo observar que la tala clandestina solo arrebata la vida de árboles en buen estado, incluso algunos no de tan avanzada edad, y que solo utilizan el 20 por ciento del árbol, todo lo demás se deja intacto, dejando un nido de combustible sin precedente.

La gran diferencia entre la tala clandestina y la el aprovechamiento maderable que realizan el núcleo agrario, es que estos, antes de cortar un árbol, ya se realizó un estudio sobre el mismo, como su vida útil, si esta plagado, si es parte de un lugar que afecta a los árboles más pequeños, etc, mientras que la tala clandestina no tiene ningún estudio.

Las células del crimen organizado se encuentran a pocos kilómetros del lugar, en la comunidad de San Pedro Nexapa, que es de donde viven los talamontes y que la autoridad no ha hecho nada al respecto a pesar de que en algún tiempo se les dieron nombres.

Unidades del transporte público, patrullas, tanto municipales como estatales, vecinos, comerciantes, son quienes se encuentran coludidos con la delincuencia, ya que en varias ocasiones se les ha visto halconear, apoyar y transportar la madera ilegal.

“Ya ingresamos las denuncias correspondientes ante la Profepa, esperemos que tengan resultados, pero seguiremos luchando para combatir la tala clandestina ya que no solo afecta al grupo agrario, sino a todos los que vivimos y necesitamos de los bosques”, señaló Emiliano Tableros Ponce, presidente del consejo de Vigilancia de Bienes Comunales de Amecameca.

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